Gas del aire acondicionado del coche: R134a o R1234yf
El aire acondicionado de tu coche funciona con un gas concreto, y no vale cualquiera. Te explicamos cuál lleva tu coche, por qué el R134a escasea y qué preguntar antes de una recarga.
Qué gas lleva tu coche
Lo indica una etiqueta bajo el capó. Desde 2017, por la directiva europea 2006/40/CE, los coches nuevos en Europa deben usar un gas con bajo potencial de calentamiento global; en la práctica, casi todos llevan R1234yf. Muchos coches anteriores usan R134a.
Por qué el R134a es cada vez más escaso
La normativa europea sobre gases fluorados reduce poco a poco la cantidad de R134a que se puede comercializar, porque su efecto invernadero es muy alto. Eso hace que sea más difícil de conseguir y más caro. Seguir usándolo en un coche diseñado para él es legal.
Cuidado con los sustitutos
Cargar un gas distinto del homologado para el sistema puede dañar el circuito y ser contrario a la normativa. Antes de una recarga, pregunta qué gas se va a usar y comprueba que coincide con la etiqueta de tu coche.
Antes de recargar, busca la fuga
El circuito del aire es cerrado. Si le falta gas, es que hay una fuga. Recargar sin localizarla suele durar poco y obliga a repetir.
Quién puede manipularlo
La carga y recuperación de estos gases debe hacerla personal con la certificación exigida para gases fluorados, con equipos adecuados al tipo de gas.
